Capítulo 1
Encuentros Tensos
El primer día del proyecto comenzó con un aire cargado de tensión en la sala de reuniones. Laura ya estaba allí, revisando unos documentos cuando Marcos entró con paso firme, sin ningún intento de ocultar la molestia que sentía al verlo. Sus miradas se cruzaron, y fue como si el tiempo se detuviera por un instante, una chispa invisible pero poderosa que reflejaba años de competencia y desencuentros.
—Laura, supongo que ya sabes que este proyecto es una oportunidad única —dijo Marcos con un tono que intentaba ser profesional, pero que claramente llevaba un matiz de desafío.
Ella levantó la vista, sin perder la compostura. —Claro que lo sé, y espero que podamos trabajar juntos sin más conflictos de los necesarios.
Las palabras parecían simples, pero la tensión entre ellos hacía que cada frase tuviera un doble sentido. El resto del equipo observaba en silencio, conscientes de que la relación entre esos dos era más que complicada.
Durante la reunión, cada propuesta que uno hacía era inmediatamente cuestionada por el otro. No por buscar el bien del proyecto, sino para demostrar quién tenía la razón. Sin embargo, detrás de esa fachada de antagonismo, había una energía innegable, una atracción que ninguno de los dos estaba dispuesto a admitir.
Cuando la reunión terminó, Laura recogió sus cosas con rapidez, evitando mirar a Marcos a los ojos. Pero mientras salía de la sala, él se acercó y, con una media sonrisa que no llegaba a sus ojos, dijo:
—Esto va a ser más interesante de lo que pensaba.
Ella no respondió, pero en su interior una mezcla de miedo y curiosidad comenzaba a despertar. Sabía que esa colaboración forzada no sería fácil, pero también sentía que algo estaba cambiando, aunque aún no estaba lista para aceptarlo.
Aquella tarde, mientras cada uno regresaba a su escritorio, la distancia entre ellos parecía más corta, y la línea que separaba la rivalidad del deseo, más difusa que nunca.
¿Qué te pareció este capítulo?
Opcional. No hace falta para seguir leyendo.
Inicia sesión para calificar