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Portada de Ecos del Pasado
Misterio Suspense

Ecos del Pasado

Un reciente crimen desvela una mentira que ha permanecido oculta por años. Cada capítulo revela nuevas pistas que acercan al protagonista a la verdad, en una trama donde el culpable no es quien parece.

La escena del crimen

Capítulo 1

La escena del crimen

~2 min
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El sol apenas despuntaba cuando Julián llegó al pequeño pueblo de Santa Lucía, un lugar donde el tiempo parecía haberse detenido y las casas de adobe conservaban la memoria de épocas pasadas. Caminaba con paso firme hacia la calle principal, donde la policía había acordonado una vieja casona de dos plantas. Era el lugar donde, según los rumores, se había cometido un crimen la noche anterior.

Al acercarse, Julián observó a un grupo de vecinos que murmuraban inquietos, sus rostros reflejaban una mezcla de miedo y curiosidad. Nadie parecía saber con certeza qué había ocurrido, pero la sombra del misterio se cernía sobre ellos. El detective aficionado, aunque no tenía título oficial, poseía una mente aguda y una pasión por resolver enigmas que lo impulsaban a investigar lo inexplicable.

La puerta principal de la casona estaba entreabierta, y dentro se percibía un silencio sepulcral. Julián entró con cautela, sus ojos recorriendo cada rincón. En la sala, un jarrón roto yacía en el suelo, y el aire olía a humedad y polvo acumulado. Fue entonces cuando notó algo inusual: una mancha oscura en la alfombra, que a simple vista parecía sangre.

Siguiendo su instinto, se acercó a la mancha y confirmó sus sospechas. Allí, en medio del desorden, yacía el cuerpo sin vida de un hombre. Julián reconoció al hombre como Don Ernesto, el anciano dueño de la casa y una figura respetada en la comunidad. Su rostro mostraba una expresión de sorpresa, como si la muerte lo hubiera alcanzado sin previo aviso.

El detective improvisado comenzó a buscar pistas. Notó que una ventana estaba abierta, dejando escapar una brisa fresca que agitaba las cortinas. Cerca del cuerpo, encontró un reloj detenido en las diez y quince minutos, y un papel arrugado con una nota apenas legible: "La verdad está enterrada donde nadie mira."

Estos elementos despertaron en Julián una mezcla de intriga y determinación. ¿Quién querría silenciar a Don Ernesto y por qué? ¿Qué secreto guardaba esa casa antigua que ahora parecía cobrar vida en un escenario de muerte y misterio?

Decidió empezar su investigación por el pueblo, interrogando a los vecinos y recogiendo cada detalle, por insignificante que pareciera. Sabía que detrás de esa fachada tranquila y cotidiana, se escondía una historia que esperaba ser desenterrada, y que su búsqueda apenas comenzaba.